
Somos una iglesia que realiza discipulado personal y responsable, siendo nuestra meta producir en las personas una mentalidad bíblica, por medio de la predicación del Evangelio, el poder del Espíritu Santo, la capacitación, enseñanza de principios, de valores cristianos, haciendo de nuestro Señor Jesucristo la cabeza y director de la iglesia y la Palabra de Dios como la absoluta fuente de autoridad.
Para tal efecto utilizaremos todos los medios espirituales, humanos y tecnológicos que Dios ponga a nuestro alcance. Estamos conscientes de la importancia de la familia como núcleo principal de la iglesia y de la sociedad.